0 comentarios

Visitas y más visitas... ¿gratuitas? NO MÁS. INAF.

Eso es. Ya está bien hombre, tanto venir aquí a leerme y yo haciendo el vago...

Sigo sin comprender muy bien a qué se debe el "elevado" número de visitas que tengo en el blog... Ya que pasáis por aquí, agradecería me escribáis algún motivo por el que os gusta venir a leer las cosas que escribo. Más que nada, porque así podré saber qué os gusta, y escribir más sobre ello.

Hasta próximas entradas :)

0 comentarios

Los Mandamientos de tratar con Diseñadores Gráficos

Hacía mucho que no me erigía yo en experto de nada. Y no puede ser, no se puede perder la costumbre hoygan. Así que aquí os suelto este tochopost y sigo currando. Llevo muchísimo tiempo dándole vueltas y ya por fin lo he logrado medio completar, así que ale, a disfrutarlo...

Llevo trabajando en lo del diseño gráfico desde hace un tiempo. Y creedme, es muy fácil hacernos felices. O al menos, hacer que no tengamos ganas de sacaros las entrañas y darnos un baño con vuestra sangre.

Antes de nada, quiero que algo quede muy claro: Mi formación no ha sido mediante estudios. Mi formación ha sido el estar usando Corel Draw desde que tenía 4 años, oler el disolvente cuando llegaba mi padre a casa por la noche después de jornadas de 12 y 14 horas de trabajo y mancharme de tinta por meter las manos en la pantalla y tocar la textura de la malla. De ver una Heidelberg Minerva de más de 100 años trabajar perfectamente y al ver el brazo de las aspas pensar "que tenía cara de señor".

De cacharrear con imposiciones y letras de plomo. De ver a los clientes, que me conocen desde pequeño. De pillarme los dedos con el tampón por no cuadrar suficientemente rápido un artículo, o que un compañero me pillase la mano con una pantalla.

No sé nada de teoría del color. De visibilidad de fuentes. De por qué unos colores nos resultan más atractivos que otros. De qué color le puede ir mejor a un diseño, o ir más acorde con el mismo. Todo eso lo hago instintivamente. Pero no dejo de tener inquietud e intentar aprender el por qué de esas cosas.

Por todas esas razones, os dejo unos cuantos apuntes sobre lo que no deberíais hacer si queréis que el diseñador gráfico sea vuestro amigo y os trate bien. Porque un diseñador gráfico enfurecido es un ente peculiar...

Pre-Mandamiento
DESCONFÍE DE QUIÉN, CON MUCHA POMPA, ADEMANES, ASPAVIENTOS Y DEMAS GILIPOLLECES, PROCLAME QUE ES DISEÑADOR GRÁFICO. Estos individuos cuentan entre sus habilidades el manejo del Paint nivel avanzado, un criterio estético digno de llorar y echarse a morir en el mismo sitio en que esté al oírlos, y su predilección por los Mac. Aunque no tengan ni puta idea de usar un ordenador. Siempre Mac. Siempre. Y que me perdonen los fanboys que los usan realmente, pero hay mucho pamplinoso entre vosotros.

Fíese más de ese tipo callado, tranquilo, que sabe lo que hace.

Una vez aclarado este punto, os ilumino, oh vosotros pequeños humanos, con esta serie de Mandamientos de obligado cumplimiento.

- NO CREA QUE SABE MÁS QUE ÉL: Es el Primer Mandamiento cuando uno trabaja con un tipo de estos. Y lo peor que puede decirle se resume en dos frases:
  • "¡Pero si eso en cinco minutos está hecho! ¿Cómo me lo vas a cobrar?"
    • No, no te lo va a cobrar. Si no te lo cobra, te va a hacer una puta mierda que tu hijo de 5 años podría haber hecho infinitamente mejor. No hay nada peor que un diseñador gráfico desganado y sin inspiración, y el que menosprecien su trabajo le produce ese efecto. Llamaremos a éste fenómeno MAL ESTADO MENTAL.
    • Si al final te rectractas de tus palabras... Te va a sacar los ojos. Con cucharilla oxidada. Por listo. Y te pondrá infinitos problemas cuando quieras llevarte el trabajo a otro lado. Sentirás el látigo de su mala baba mordiendo tu dulce carne de cliente iluso e inexperto.
  • "Pues me lo hacen más barato en <inserte aquí sitio que el cliente ha escuchado de oídas para ver si cuela y le hacen rebaja en el precio y lo único que va a conseguir es que el diseñador trabaje a disgusto>".
    • Depende de cómo le pilles el día, te puede mandar a tomar por el puto culo de forma educada, o bien, de forma que vas a sentir cómo realmente te dan por el culo. O te regala ESTO. E implicando que de nuevo, el diseñador gráfico entre en MAL ESTADO MENTAL.
Todo esto redundará en peor calidad del trabajo final. Es uno de los factores a tener más en cuenta, yo diría que el principal.

NO AGOBIE: Segundo Mandamiento. El diseño gráfico puede parecer una chorrada. Nos ven ahí, delante del pc, muchas veces haciendo movimientos muy rápidos con teclado y ratón. Moviendo cosas de un sitio a otro, los objetos vuelan, los colores mutan, las líneas metamorfosean... Pero no, es más complejo que todo eso. Nuestra mente en esos momentos es como si estuviese dividida en pantallas. En esas pantallas hacemos pruebas. Modificamos ahí todo lo referente al diseño, lo visualizamos, lo representamos, desechamos lo que no nos gusta y lo que creemos que es válido lo utilizamos en el diseño. NO AYUDA QUE NOS LLAMEN POR TELÉFONO. O NOS MANDEN WHATSAPPS. O LINEs. O MAILS, PARA VER CUANDO ESTARÁ EL TRABAJO. ESTARÁ CUANDO TENGA QUE ESTAR. Como norma, y si el diseñador es una persona seria, hará una estimación del día en que se entregará el diseño, y dará un margen de uno o dos días de plazo por si le surgen complicaciones.

LAS COSAS CLARAS. Tercer Mandamiento: Tenga una idea, al menos, sobre lo que espera del diseño que va a necesitar. El tiempo es uno de los bienes más valiosos del diseñador gráfico. Y créame, con un chispacito mental de nada por su parte un diseñador gráfico le puede hacer unos fuegos artificiales que ríase usted de los castillos que ponían en Feria cuando no había crisis y se gastaban una pasta en esas cositas tan brillantes que explotan y hacen mucho ruido. Y esto redundará en ahorro en el precio, porque serán menos horas que el diseñador tendrá que comerse el coco para hacer algo que le guste. Y una cosa muy importante...
"Hazme algo bonito" no es una opción. Eso se le puede decir a su amorcito, a su cari, a su osito , a su <inserte aquí término cariñoso para referirse a su pareja/follamigo/etc.>. 

- LOS ELOGIOS, POR EL TRABAJO BIEN HECHO. Cuarto Mandamiento: Por hacerle la pelota no va a hacer mejor su trabajo: esto es fundamental. A mi personalmente no me molesta que me hagan la pelota. Sé que hago bien mi trabajo (aunque siempre se puede mejorar, siempre, y más en esto). Pero créeme, no es necesario que nos lo recuerden continuamente. Ni que intente congraciarse con el diseñador de esa forma. Lo único que va a conseguir es que se le hinche la vena de la frente y empiecen a darle ganas de mandarte a tomar por culo. O te regala ESTOY rapidito, que tiene muchas cosas que hacer.

CMYK y RGB significan cosas distintas. Quinto mandamiento: La "sutil" diferencia entre los modos de color: Me explico:

  • Modo de color RGB: Es el modo usado habitualmente en las pantallas. Esas que son cada una de su padre y de su madre. Esas que, poniéndolas una al lado de la otra, no te sacan los colores distintos ni para atrás. Muchas veces, ni siendo misma marca y modelo. Ojo con esto... El nombre RGB viene de RED - GREEN - BLUE: son los tres colores primarios, que utilizan los monitores y pantallas para representar, mediante combinaciones, al resto de los mismos.
  • Modo de color CMYK: Es el modo usado en la impresión profesional. Sus siglas vienen de CYAN - MAGENTA - YELLOW - BLACK. Porque si, los diseñadores gráficos conocemos el magenta y nuestra virilidad sigue intacta.
La diferencia está en que el modo RGB utiliza los colores de la luz, por lo que la representación en pantallas y monitores será mas fiel a la realidad. El modo CMYK utiliza un rango de colores superior, siendo el utilizado para impresión profesional. Así que, el consejo que os doy es que si tenéis nociones de diseño, y pensáis hacer un diseño para que alguien os pueda imprimir el mismo, es mejor que de entrada preparéis el trabajo en CMYK; si han de verlo antes en pantalla, cambiad el modo a RGB. Es sencillo y os evitaréis dolores de cabeza por discrepancia entre lo que hay en pantalla y lo que sale.

- MENTE ABIERTA. Sexto Mandamiento: nunca es tarde para aprender, y quien menos espera puede enseñar: Véase el ejemplo de los modos de color. O por qué se hacen determinados tamaños. O por qué es mejor utilizar unos colores y no otros. O por qué es mejor no usar un verde pistacho sobre fondo blanco, o no usar un azul sobre negro.

- RESPETO. Séptimo Mandamiento: Soy tu diseñador gráfico, no tu putita. Si no estás de acuerdo con mi método, búscate otro. No me engañes. No me digas que el trabajo está ya montado cuando me va a tocar meterle más cosas. Porque eso nos suele poner de mala hostia. Y eso redundará en la calidad del trabajo. Un googleo, captura de pantalla y a tomar por culo. Y recuerde: estos tipos tienen la extraña manía de apuntarlo todo. Si le encargan que sean ellos los que se busquen la vida para imprimirles un trabajo, y resulta que "no es lo que ustedes querían", más les vale que sea cierto que en su momento el diseñador no se enterase, cosa que dudo. Porque el diseñador gráfico no tiene la culpa de que usted, querido cliente, sea un indeciso. PAGUE. O dos personajes patibularios le harán una visita. O el diseñador te regala ESTO. O se viste de ninja, que también se puede dar el caso, y va a cobrarte, cliente morosillo. Ejem.

Y por ahora hasta aquí, que el 7 es uno de mis números preferidos. El pre-Mandamiento no cuenta. Ya iré actualizando conforme se me ocurran más paridas. Espero que estos consejos os sirvan de ayuda para futuras interacciones con esos maravillosos, fantásticos, apuestos y atractivísimos seres que se dedican al diseño gráfico.

Ala, a pastar.

0 comentarios

En todas las putas casas cuecen habas

En todos lados cuecen habas, no se os olvide...

Antes de nada, echad un vistazo a esto:


"Figurantes, Protagonistas y Agitadores"

A ver si dejamos un rato de hacer el gilipollas y estamos a lo que estamos. Tan hijo de puta es el que se lamenta que "el accidente eclipse los datos del paro" (del PP),




como la "individua" que suelta un "Puto PP" en twitter y luego lo borra. Hay que tener más cojones para ser consecuente con lo que se dice. Y si la has cagado, ten la decencia de no borrar el rastro de tu cagada, de no limpiarla, porque eso hace que huela peor, y que todo el mundo la conozca.

Y se debería dejar la política a un lado cuando se trata de personas que mueren.
Pero claro. País.

Resulta que el tweet que puse, medio en broma medio en serio, fue premonitorio... 
sí habían hecho ya el chiste de que Rajoy tenía la culpa del accidente. Y me acordaba de Nunca Mais.

Creo que en estos meses ha quedado suficientemente claro que por mi posición política actual (en la que me siento muchas veces como si estuviese gritando en el desierto) reniego tanto de Rajoy como de Zapatero. Diría que incluso más de Rajoy, ya que en las elecciones generales le voté, esperando que cumpliese el programa que llevaba a dichas elecciones. Pero era joven e iluso. Por suerte, quizás, en un futuro incierto, esté frente a ellos, pidiéndoles las explicaciones que, como ciudadano y como votante, me debían y aún me deben.

Ale, a pastar.

0 comentarios

Tengo un troll :__)

Así es. Hola querido anónimo.

Eres tan importante para mi, por ser el primero, que he decidido dedicarte esta entrada.

Y de paso, moderar los comentarios. Seguiré publicándolos, pero creo que así al menos podré identificar tu IP y saber quien eres :D

Ale, a pastar.

5 comentarios

2013: Fin del impasse. Espero.

Hola de nuevo. Después de mucho tiempo, vuelvo a este espacio. A dar forma con las palabras al caos que ronda por mi cabeza.

Como siempre, mientras escribo, voy divagando. ¿Qué es un impasse? Un punto muerto. Algo parecido a un zugzwang, del que ya hablé en otra entrada antigua... ¿Qué es el caos? Desorden.

El 2012, como algunos (o quizás muchos) sabréis, no empezó bien. Y no se ha desarrollado mejor... Al contrario. Comenzó de una forma muy difícil para mi: me sentí completamente solo, aún sabiendo que tenía el respaldo de algunas personas. Y me hundí, sin remedio, en lo más profundo de mi mismo. En un lugar al que ni siquiera yo podía acceder facilmente. Pero lo logré. Si no lo hubiera hecho, no podría estar escribiendo estas líneas ahora mismo. Y salí fortalecido, ya que fui yo mismo el que me saqué del agujero. Fui yo, quien con mi voluntad de salir adelante, consiguió escalar poco a poco, arañando las paredes del pozo, y conseguí volver a ver la luz de nuevo. Para ser justo, sin el eco de esas personas que estaban afuera, alentándome a subir, no podría haberlo conseguido. Pero a fin de cuentas, con quien tenemos que enfrentarnos es con nosotros mismos, con la parte negativa, y ganarle la batalla.

Las pruebas que en este año 2012 me he encontrado, de no haberme endurecido de la manera en que lo he hecho, me habrían resultado bastante más duras de lo que han sido. Posiblemente sufrí una depresión. Me llevé el mayor desengaño amoroso de mi vida, aunque ahora, un año más tarde, empecé a recordar las cosas buenas. Las cosas que aprendí. Y aún en cierto modo, me duelen, pero ese es otro tema.

Recordé lo que es arriesgar. Supe reconocer a tiempo que algo que no puede funcionar no ha de forzarse, y aunque duela, hay que dejarlo atrás cuanto antes y seguir adelante, pues no se puede estar viviendo siempre en el pasado. Y guardo buen recuerdo, y un par de anécdotas estrafalarias de ese aspecto.

Tuve que aplazar los estudios de nuevo. Por mi rendimiento, que no ha sido el adecuado, pero sobre todo, por mi situación económica, que es lo que más me ha jodido de todo... Aunque este aspecto espero que se solucione en este 2013. Haré todo lo que esté en mi mano para que así sea, y nunca mejor dicho. De hecho, me ha servido para darme cuenta, una vez más, que la meta es quizás la misma, pero el camino que estaba tomando no es el correcto...

En el aspecto laboral, estoy aprendiendo realmente qué es ser empresario, o como dicen ahora, "emprendedor", esa palabra que me da tantísima alergia. Estoy aprendiendo lo que es la presión y la exigencia; y redescubriendo lo que es el esfuerzo, el tesón, la valentía y el no dejarme vencer. Aunque me queje continuamente, por ahora es la única válvula de escape que tengo.

Me he convencido, al fin, creo, de que hay aspectos que no sirve de nada planificar, pues cualquier pequeña variación origina unos cambios brutales.

He descubierto una nueva dimensión de la amistad. El saber que hay gente que con un simple "Holo", o un "Siñor", o un "Holaaaaaaaaaaaa", o un "ola kiere pelea", o cosas por el estilo, te cambian el estado de ánimo en el que estás. Que hay gente que te hace que no pierdas de vista tus sueños. Que te alienta a que curres a diario, a que no te dejes vencer por ti mismo, que no cejes en tu empeño de ser mejor en cada aspecto de ti.

Y he aprendido el momento en que, a pesar de todo, te sientes derrotado. Cuando sientes que no encuentras salida, que hagas lo que hagas vas a volver al mismo lugar en que estás. Y he aprendido, también, que aún así nunca hay que dejar de buscar dicha salida, porque en la vida se dan muchas situaciones distintas, de las que puedes sacar muchas lecturas, y si miras las cosas con otra perspectiva, puedes cambiar al menos parte del rompecabezas. Y así, desbloquearte.

El año 2012 no ha sido bueno. No. El año 2012 ha sido una mierda. Pero aún así... Hay muchos momentos que guardaré en mi memoria, ya que dentro de unos años volverán.

Lo más importante es que, en cierto extraño y retorcido modo, sigo vivo. Sigo trabajando. Empiezo, de nuevo, a quererme un poco más. Disfruto de lo que tengo y no me lamento de lo que sé que no puedo tener. Y lo que más me preocupaba, que era que mi forma de ganarme la vida desapareciese, ha sobrevivido.

Por todas estas razones, puedo afirmar que este 2013 va a ser un buen año. Porque dudo mucho que sea tan duro para mi como lo ha sido el 2012. Y sólo con ese pensamiento estoy listo para afrontar lo que quiera que me traiga el futuro con ilusión y fuerzas renovadas. Y conste en acta que no espero que el año por si mismo me traiga nada... Ya me lo curraré yo mismo, y que las cosas buenas vengan ellas solas. Gracias a mi mismo, y a nadie más.

Feliz año 2013, queridos lectores.

Si pasáis por aquí, decid algo. Un fuerte abrazo.

0 comentarios

¿Por qué no puedo?

Es como estar de pie sobre una baldosa. Y que todas las que están a tu alrededor empiecen a saltar por los aires. Y caigan. Y se rompan. Que las esquirlas te hieran. Que rompan tus huesos. Que quiebren tu cuerpo. Y que te derrumbes sin remedio. Que caigas sobre tu baldosa. Que desmadejado, con los huesos rotos y el alma quebrada, veas cómo se rompe todo tu mundo. Como cierras los ojos. Y todo se vuelve negro. ¿Y cómo vuelves a empezar? Quién puede saberlo. No me dieron un manual de instrucciones sobre cómo ser humano. Y sólo te queda una única pregunta. Que te taladra el cerebro y no te deja pensar en nada más. "¿Por qué yo no puedo?". Que sólo seis palabras te rompan, de nuevo, tu vida, no dice mucho de ti mismo. Y quizás sea hora de cambiar eso. Aunque no sepas cómo.

4 comentarios

Otra perspectiva

Después de todo, en ciertos momentos hace falta otra perspectiva.

El demonio en mi espalda soy yo mismo. Esa parte oscura y en el fondo débil, que no deja que caiga esa carga. Parece que me he acostumbrado a ella. A no poder quitármela porque me asusta lo que pueda traer el que me libre de ese peso.

Sólo pienso en lo negativo. En lo mal que lo he pasado. En las cosas que no cuadraban. Las cosas que no encajaban. Las cosas que dolían. Los reproches, las malas caras, los malos gestos, la indecisión, las faltas de respeto...

Y me duele, pero ahora mismo... no soy capaz de recordar con claridad las sonrisas. Los días bajo el sol, bajo la luna. Recordar esos momentos cuando fuera llovía y me sentía aislado del mundo con una de vosotras. Cuando me acogíais y me decíais que todo estaría bien. Que no me preocupase. Cuando teníais una palabra adecuada para el momento justo. Cuando antes de darme un beso me mirábais a los ojos. Y miles de cosas más que por suerte estoy empezando a poder recordar sin que me duela.

Se me olvida que estuvisteis ahí. Que hicisteis lo que estuvo en vuestra mano, e incluso más, por intentar comprender a la persona complicada que soy, con mis manías, con mis neuras, con mis tonterías, mi afición a montarme películas y a involucraros en ellas sin quererlo.

Se me olvida que yo también fui injusto con vosotras muchas veces. Que os hablé mal, que os contesté mal. Que no supe buscaros cuando me hacía falta, y encima os culpé a vosotras de no venir a mi. Que os falté al respeto.

Pero sobre todo, se me olvida que a fin de cuentas, con todo esto, me falto al respeto a mi mismo.

Se me olvida que en el fondo, si estuve con vosotras fue porque me parecía lo correcto. Porque así lo sentía, porque así me lo dictaba el corazón.

Se me olvida que habéis hecho de mi lo que soy hoy, poco a poco, con vuestro paso por mi vida. Que entre todas, a pesar de que lo nuestro no funcionase, habéis hecho que esté más claro el boceto de la mujer que querría que estuviese en mi vida.

La diferencia es que ahora, realmente, no la necesito.

Me habéis ayudado a ser más fuerte. Me habéis enseñado a que pueda darme ánimos a mi mismo. Me habéis mostrado caminos que muchas veces yo mismo no habría descubierto. Me habéis dado parte de vuestro tiempo. Parte de vuestra vida.

Y aunque los recuerdos antes doliesen, el ser humano tiene un gran poder. Simplemente es cuestión de mirarlos por un prisma distinto.

Quizás después de todo, no sea tan tarde para examinar mis recuerdos a través de un prisma más neutral. De una luz más blanca y no tan oscura.

No sé el recuerdo que guardáis de mi. Posiblemente, por desgracia, sea malo. O no. Pero a fin de cuentas, no importa. Lo que sí espero es que hayáis podido ser capaces de hacer lo mismo que estoy haciendo yo ahora.

Cambiar la perspectiva. Y así, poder perdonarme a mí mismo por convertiros en mis enemigas.